Con una novela de «prosa electrizante», Silvia Hidalgo gana el Premio Tusquets

Silvia Hidalgo también es autora de ‘Mira a esa chica’ y ‘Yo, mentira’. Foto Ana Cayuela / cortesía de Tusquets Editores

La escritora Silvia Hidalgo fue galardonada con el 19 Premio Tusquets Editores de Novela 2023 por la obra Nada que decir, “una radical propuesta de liberación”, anunció la editorial española, la cual señaló que “se confirma como nuestra Marguerite Duras: escenas turbadoras, emociones inconfesables, una escritura tersa y brillante, que deja zarpazos”.

El manuscrito de Hidalgo fue descrito como “brillante novela sobre la violencia del deseo y la pasión; retrato deslumbrante de una mujer enfrentada a la vorágine de la vida moderna”.

Un epígrafe poco tradicional abre las páginas, otorgando la autoría a Samsung se cita: “La señal es débil o no hay señal”.

Ayer, en la conferencia de prensa donde se anunció el resultado del certamen literario, la autora sevillana comentó: “me interesa mucho el ritmo, aparte de la narración. En eso es verdad que tengo mucha más cultura audiovisual que literaria, incluso de la infancia. Eso me sirve mucho para esto, porque pienso en escenas lo que quiero contar”.

En el breve video, publicado por la editorial en redes sociales, Hidalgo apunta que “una ficción en una novela debe tener ritmo; eso no significa que tengan que pasar cosas, sino que te mantenga atado a la historia, por las emociones que se expresan”.

Ingeniera informática, madre, cinéfila y lectora, Silvia Hidalgo nació en Sevilla en 1978. Su primera novela fue Dejarse flequillo (2016), donde la protagonista es una chica de 18 años que lo único que pide es convertirse en el momento inolvidable de alguien.

En 2021 publicó Yo, mentira. Narrada en primera persona, también está centrada en una mujer de 40 años y su crisis. “Destila honestidad”, anuncia la contraportada publicada por Editorial Tránsito, y sigue: “esta novela se adentra con perspicacia en los claroscuros de la intimidad de una mujer. Silvia Hidalgo abraza la ironía y el sarcasmo para interpelarnos con frases directas y brillantes acerca del fracaso, el engaño, la pareja, el deseo y el cuerpo”.

Nada que decir, su tercera novela, motivó que fuera equiparada con Duras, una de las novelistas en lengua francesa más reconocidas en el mundo. Es un retrato sicológico de una mujer que se sobrepone a la crisis de los 40, la ansiedad por el éxito social, el desencanto del hogar y la atracción por lo prohibido. Si en Memorias de Adriano el lector acude ante epístolas del emperador romano, en esta novela del siglo XXI es la brillantez momentánea de la pantalla del celular la que hace esperar. Una mujer siente el peso de las nubes; con el divorcio conoció el desapego para desprenderse del coche, del hogar, del matrimonio y del amor.

El jurado, presidido por Antonio Orejudo e integrado por Bárbara Blasco, Eva Cosculluela, Cristina Araújo (ganadora de la convocatoria anterior) y Juan Cerezo, en representación de la editorial, entregó por mayoría el premio al texto de Hidalgo, elegido entre 672 manuscritos que fueron presentados a la convocatoria.

Blasco, escritora española, declaró que “nos han contado muchas veces lo que es el amor, pero Silvia Hidalgo retrata de manera brillante y exacta la deriva de este sentimiento en estos tiempos posmodernos, con una prosa electrizante, como si nos hubiéramos sumergido bajo las luces de neón en el mejor cine de autor”.

En el comunicado del sello Tusquets también se consignan las palabras de Cristina Araújo Gámir, quien obtuvo el premio en 2022 por su novela Mira a esa chica. Consideró que su colega “traza con extraordinaria agudeza una radiografía transversal de la mujer contemporánea”. Mientras, Eva Cosculluela opinó que se trata de “una voz afilada que escarba en el deseo, las ambiciones y el desencanto de una mujer que lo tiene todo; una indagación extraordinaria sobre las decepciones que esconden las vidas perfectas”.

El premio Tusquets de novela es promovido por la editorial de igual nombre que convoca a escritores en lengua española y que se lanzó por primera vez en 2005 durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Consiste en 18 mil euros (alrededor de 328 mil pesos) y una estatuilla diseñada por Joaquim Camps, así como la publicación simultánea de la pieza literaria en España, México y Argentina, que se empezará a distribuir en octubre. El único ganador mexicano ha sido Élmer Mendoza por Balas de plata, en 2007.

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